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10 razones para tener hijos


Redacción Agencias | 10/12/2017, 2:37 p.m.
10 razones para tener hijos

Uno no se puede llegar a hacer a la idea de lo que supone ser papá hasta que lo vive en sus propias carnes. Numerosas responsabilidades y una vida por delante para dar, recibir, enseñar y aprender de la experiencia de la que todo el mundo quiere formar parte. Y no es para menos, ya que los sentimientos que se experimentan cuando se es padre o madre (y sobre todo, en el caso de los primerizos) no los cambia nadie por nada.

De ahí, la inquietud y el deseo de querer formar una familia y sentir el cariño que los hijos siempre proyectan hacia sus padres. Razones que hoy en Bekia Padres queremos recopilar y compartir con todos aquellos dispuestos a dar este importante paso.

Compañía asegurada

No existe nada mejor que la llegada de un bebé para sentirse plenamente acompañado. Y ya no solo por sumar un miembro más a la familia, sino por la gran cantidad de compromisos y tareas vitales que todo ello atañe. Una serie de atenciones que hacen que uno siempre tenga que estar pendiente de su bebé y dedicar gran parte de su día a día a sus necesidades. Algo que, en un primer momento, (y sobre todo para papás primerizos) suele ser incluso agotador, pero que con el paso de los días supone una gran dosis de amor, cariño y extrema felicidad. Sus horarios de comidas, cambios de pañal, baños, etc., captarán toda tu máxima atención.

Inyección de madurez

Tener un hijo supone hacer frente a muchas responsabilidades. Da igual la edad con la que se dé inicio a esta etapa tan especial de tu vida, las obligaciones a las que uno hace frente con la llegada de un hijo le cambian el día a día a cualquiera. Y es que, además de seguir cuidándose a uno mismo (incluso más que antes), hay que saber aprender a cómo proteger y atender a una persona tan indefensa como nuestro hijo. Además, el hecho de dar la bienvenida a un nuevo miembro en la familia supone, también, sobrellevar rutinas hasta ahora desconocidas. De ahí a que uno tenga que estar siempre pendiente de todo lo que le pueda ocurrir o de aquellas cosas que pueda necesitar.

Experiencia única en la vida

Sin duda alguna, y a pesar de que a lo largo de los años vivamos experiencias y aventuras muy especiales, el hecho de convertirse en papás puede significar uno de los momentos más inolvidables de la vida de una persona. Ver la cara por primera vez de un hijo o hija es una de esas sensaciones únicas y emotivas que hacen que uno se bañe de ilusión y alegría plena. Es poder formar una familia y hacer que nuestros genes y nuestra historia sigan conservándose durante mucho tiempo. Un acontecimiento que llena de vida a toda una familia pero que hace los papás cambien por completo su manera de interpretar la vida.

Aprender y enseñar al mismo tiempo

Ser padres no es tarea fácil. El hecho de dar este gran paso y hacer que tu familia crezca y crezca cada vez más implica una serie de tareas y obligaciones que no siempre suelen ser llevaderas para quien se somete a ellas. Y entre ellas no sólo destaca la función de saber cuidar a tu bebé, sino también el hecho de enseñar, educar y, al mismo tiempo, aprender de nuestro propio hijo o hija. Eso es lo que la maternidad y la paternidad llevan consigo, hacer que su educación sea la más correcta y transmitir una serie de valores impecables, además de aprender muchas cosas desconocidas u olvidadas con ellos.