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Cómo ayudar a los niños a relajarse


Redacción Agencias | 12/4/2017, 8:47 a.m.
Cómo ayudar a los niños a relajarse

La relajación es la disminución de la tensión, y con ella se alcanza un estado de reposo, tranquilidad y/o descanso físico y/o mental. La relajación te condice al descanso y a regular tu organismo después de la tensión, recuperando tu ritmo cardíaco, tu metabolismo y tu ritmo respiratorio. Cuando una persona se relaja, el cuerpo y la mente entran en un estado de descanso, de calma y de plenitud. Por eso, la relajación es el estado ideal para prestar atención, concentrarse y realizar determinadas tareas, ya que la mente está en silencio y el cuerpo en calma.

Las técnicas de relajación son muy beneficiosas para calmar la ansiedad y mejorar la manera de enfrentarse a determinados problemas en nuestra vida diaria. Pero no solo los adultos podemos disfrutar de las ventajas que éstas nos ofrecen. Los niños y los adolescentes también pueden sacarse un gran partido si sabemos guiarlos y trabajar con ellos. La relajación en el niño le ayuda a disminuir el estrés físico y mental, haciendo que éstos tengan más confianza en sí mismos. Además, ayuda a mejorar la atención y la concentración y, con ello, mejora el aprendizaje y el rendimiento académico.

Las técnicas de relajación con niños se pueden trabajar tanto de forma individual (estando en casa con sus padres) como de forma grupal (trabajando en la escuela con sus profesores). Éstas contribuyen a la regulación del organismo y, con ello, disminuye la angustia, la ansiedad, los problemas de sueño, los tics, los ataques de pánico, los problemas relacionados con las fobias y, además, disminuye la timidez mejorando así las relaciones sociales. ¿Quieres saber más?

Técnicas de relajación con bebés (0-3 años)

Durante esta etapa, los niños aún no han desarrollado prácticamente su autonomía e independencia, por lo que no vas a poder darle instrucciones para que pueda relajarse. No obstante, si puedes empezar a trabajar con ellos de forma consciente para que vayan integrando los momentos de relajación en su vida diaria.

El bebé debe estar estirado en una superficie cómoda, la luz debe ser tenue y no deben existir elementos distractores para el niño. Además, la temperatura debe ser agradable para que el niño pueda estar cómodo, y la técnica debe ser realizada en su habitación, para que aprenda que éste es un espacio tranquilo donde puede descansar plácidamente.

Pon una música suave ambiental y háblale dulce y pausadamente. Esto es importante para que los niños se consigan relajar. Mientras tanto, aprovecha para darle un masaje en sus manitas, sus piernas o su espalda. Es importante que, en esta etapa, el bebé sienta el contacto físico con el adulto, pero sin tenerlo encima a cada instante.

Para aplicar esta técnica, escoge un momento del día en el que puedas estar un rato a solas con tu bebé. Preferiblemente, es aconsejable que este momento sea antes de la siesta o antes de dormir por la noche. Utiliza estas técnicas para que a tu bebé le sea más fácil conciliar el sueño y aprenda a dormir solo y relajado.