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Filadelfia encara la crisis de opioides


Limpieza del “Corredor de la heroína” en marcha

Perla Lara | 8/11/2017, 5:49 p.m.
Filadelfia encara la crisis de opioides
Joanna Otero -Cruz, directora general adjunta de Servicios Comunitarios de la alcaldía de Filadelfia, ha centrado su trabajo en la limpieza | Foto Cortesía

La Oficina del Departamento de Estado de los Estados Unidos para los Estupefacientes Internacionales publicó recientemente su informe anual, señalando que la adicción a opioides en América "exige una acción urgente", información reseñada en una primera entrega en la edición anterior.

En 1990, poco más de 6.000 personas murieron por sobredosis de drogas en los Estados Unidos. Para el 2014, los opioides, la mitad de ellos recetados, mataron a un récord de 28.000 personas en este país.

"En 2015, por primera vez, las muertes por heroína superaron los homicidios con armas de fuego", señaló el informe.

Un informe de AssociatedPress señala que las jeringas desechadas por los consumidores de heroína aparecen en los parques, patios de recreo, balsas de béisbol, senderos y junto a las playas y los ríos, creando una amenaza nacional de salud pública debido al riesgo que representa para los transeúntes.

En Filadelfia se espera que la limpieza de un tramo de la vía férrea a su paso por West Kensington, más conocido como el corredor de la heroína o “El Campamento”, culmine en un mes. Se cree que miles de jeringas se recogerán durante este esfuerzo que ya está en marcha.

KeishaMcCarty-Skelton, portavoz del Departamento de Calles de Filadelfia, declaró a la prensa que a los recolectores semanales de basura de la ciudad se les indicó que no tocaran jeringas sueltas.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC por sus siglas en inglés) anunciaron en febrero que las muertes por sobredosis de drogas casi se han triplicado en un período de casi dos décadas, ya que aproximadamente 16 de cada 100.000 estadounidenses perdieron la vida por una sobredosis en 2015.

El proyecto contempla la limpieza de la zona que rodea las vías del tren en Kensington y Fairhill; y reúne a todas las oficinas que están bajo la oficina del director general de la alcaldía, además de los departamentos de policía y bomberos, Departamento de Servicios Humanos, Parques y Recreación.

Joanna Otero -Cruz, directora general adjunta de Servicios Comunitarios de la alcaldía de Filadelfia, ha centrado su trabajo en esta limpieza que se inicióla semana pasada, como parte de una estrategia que contempla el combate al desempleo, mayor nivel educativo, atención y prevención médica. Este proyecto también es una acción conjunta con la empresa ferroviaria Conrail.

Por su parte la concejal María Quiñones-Sánchez dijo, horas después de que los contratistas comenzaran el trabajo de limpieza a lo largo de las vías férreas en Kensington, que este lugar se había convertido en un campamento para los consumidores de heroína y una horrible representación de la crisis de opioides.

Para el momento de la limpieza, la mayoría de los habitantes de “El campamento” ya se habían marchado, algunos se encuentran en tratamiento, otros en viviendas financiadas por la ciudad, en Ejercito de Salvación y otros probablemente buscando otro lugar para vivir, pero la intención es que los trabajadores de la ciudad vayan a donde quiera que sea, incluso a casas abandonadas para auxiliar a los adictos indigentes.

Los antecedentes

En enero, la ciudad organizó una reunión comunitaria de 300 personas en Fairhill para discutir la policía comunitaria, el compromiso comunitario, la educación preventiva y la educación para salvar vidas, como la administración de Narcan, la marca del fármaco que detiene las sobredosis de opioides.

A partir de esa reunión se formó "El barrio es nuestro", un grupo de coalición comunitaria para crear estrategias mensuales para mejorar la calidad de vida en Fairhill. Otero-Cruz ha trabajado junto con el grupo en varios proyectos como limpieza de lotes y pinturas en ventanas y puertas de colores en casas selladas.

El año pasado sólo 17 de las 907 sobredosis fatales en la ciudad ocurrieron en “El campamento” al norte de Filadelfia, pero se estiman más de 1200 para el fin del 2017.